Fotos del sindrome de down

Date: 16.10.2018, 13:59 / Views: 83244

Закрыть ... [X]

Si a un niño con síndrome de Down se le va a exigir un esfuerzo sensorial y cognitivo, la primera condición es que el niño se encuentre bien de salud, que no esté cansado ni hambriento. Será necesario estar seguros de que el niño ve y oye bien, no sufre de apneas nocturnas que le hace estar somnoliento durante el día y que no tiene una disfunción tiroidea sin tratar. Por supuesto el trabajo debe realizarse en un momento bueno para el alumno.

La segunda condición es que el alumno se encuentre a gusto con la persona que va a guiarle en su aprendizaje. Si aún no se conocen, será preciso un cierto tiempo de relación para que se establezca un clima grato entre ambos. Como hemos señalado anteriormente, el profesor (sea un profesional o un familiar) debe manifestar unas actitudes facilitadoras a lo largo de todo el proceso. Si, por su personalidad, por su manera de trabajar o por cómo es percibido por el niño, le produce a éste temor, ansiedad, bloqueo o tensión, no se debe empezar. Será preciso que se produzcan cambios favorables. Es importante que el niño se sienta motivado para atender —en principio, porque así da gusto a la persona a la que aprecia—, y para mantener la atención durante unos segundos o unos minutos. El profesor tendrá la habilidad de captar esa atención y de mantenerla durante periodos cada vez más largos.

En la estructuración de este método de lectura se han tenido en cuenta tanto las habilidades de las personas con síndrome de Down como sus dificultades específicas. No pretendemos afirmar que los niños con síndrome de Down estén especialmente dotados en algunas áreas en comparación con otros grupos de niños sin síndrome de Down. Sólo afirmamos que en algunos aspectos, directamente relacionados con los procesos de desarrollo y aprendizaje, no manifiestan problemas muy importantes. En este sentido, diríamos que la atención, la percepción y la memoria visuales son puntos fuertes que, además, mejoran claramente con un trabajo sistemático y bien estructurado. Sin embargo, tienen dificultades importantes en la percepción y memoria auditivas que, con frecuencia, se agravan por problemas de audición agudos (tapones de cera, catarros, infecciones) o crónicos. Por esta razón, la utilización de métodos de aprendizaje que tengan un apoyo fuerte en la información verbal, en la audición e interpretación de sonidos, palabras y frases, no es muy eficaz. Si esos métodos además exigen del alumno una respuesta verbal, la emisión de un sonido, una palabra o una frase, la tarea se complica aun más para el alumno con síndrome de Down. Si por el contrario, se le presentan estímulos visuales, dándole una información breve, clara y concreta, pidiendo respuestas gestuales o motoras, las probabilidades de éxito son más altas.

Esto no contraindica la realización de ejercicios de atención, percepción y discriminación auditivas que ayuden a mejorar esta capacidad, pero este trabajo se hará en otras sesiones, con objetivos precisos, distintos al del aprendizaje lector. Aquí sólo queremos destacar que, para enseñarles a leer, no hace falta esperar un dominio total de su capacidad auditiva, ya que el alumno puede progresar mucho en la lectura con procedimientos más visuales y gestuales. La imagen visual puede mantenerse fija todo el tiempo que sea necesario para que el niño la vea, la interprete y pueda recordarla.

Otro apoyo con el que contamos es el de que los niños con síndrome de Down pueden desarrollar una adecuada orientación visuoespacial que facilita muchísimo el aprendizaje de la lectura y de la escritura. La dificultad que tienen para entender y expresar verbalmente los términos con los que se describen las direcciones de un recorrido o de unos movimientos corporales, no afecta a su habilidad para percibir y orientarse ante los estímulos gráficos que ven en un papel. Tampoco es un obstáculo para la lectura que muestren dificultades importantes en la destreza para interiorizar y realizar manualmente por sí mismos trazos en diferentes direcciones. Esto produce un retraso en la escritura, pero no afecta a la lectura, por lo que ambos procesos se trabajan a ritmos distintos. Como explicaremos en el capítulo 10, no nos parece oportuno esperar a que tengan madurez para escribir y que ése sea el momento para empezar la enseñanza de la lectura. Cuando se trata de un niño pequeño puede iniciar la lectura a nivel diferente al de la escritura. No debemos frenar los posibles avances de la primera con la intención de simultanear, al mismo ritmo, ambos aprendizajes. Por ello hablamos de lectura y escritura, y no de lecto-escritura. De hecho los niños con síndrome de Down pueden leer frases cuando todavía no son capaces de escribir su nombre. Si el alumno es mayorcito, es probable que pueda simultanear ambos aprendizajes. De todos modos, hay que analizar si las capacidades motrices, cognitivas y psicológicas de cada alumno en concreto lo hacen aconsejable o no.





ШОКИРУЮЩИЕ НОВОСТИ



Related news


Marjorie de sousa fotos h
Fotos de rubias calientes
Fotos playa cristal santa marta
Pamela diaz fotos desnuda
New york en navidad fotos
Patios con asadores fotos
Fotos torre eiffel gratis
Fotos hinchada de central
Back to Top